30.9.13

Fútbol

A 30 AÑOS DEL RÉCORD INALCANZABLE DE HUGO GATTI
El 2 de octubre de 1983 Hugo Orlando Gatti se convirtió en el jugador que más partidos disputó en la primera división del fútbol nacional. Arquero de estilo heterodoxo e innovador, de personalidad excéntrica y desenfadada, el “Loco” Gatti debutó en Atlanta en 1962. Luego pasó por River Plate (1964-68), Gimnasia y Esgrima La Plata (1969-74), Unión (1975) hasta llegar a Boca Jrs. (1976-88), donde se convirtió en un gran ídolo. En 26 años sumó 765 partidos locales más 52 internacionales, un récord imposible de igualar en la actualidad, donde los grandes jugadores emigran apenas despunta su calidad. El hombre récord del fútbol argentino, testimonio de Hugo Gatti en la revista El Gráfico, nº3339 del 4 de octubre de 1983.


“Me parece mentira: soy el hombre récord del fútbol argentino. Llevo 21 años en Primera División y acabo de superar la marca de Roberto Telch (623 partidos oficiales). Y no sé hasta donde voy a llegar. A veces pienso en largar a fin de año. A veces digo que lo voy a decidir en cualquier momento, y si les cuento lo que me dijo Carlos Griguol hace pocos días, ustedes van a creer que soy 'loco' de verdad. Griguol quiere que haga un trabajo para fortalecer mis piernas. Incluso me ofreció hacerlo en Ferro, con la seguridad -dice él— de que podría jugar diez años más. La verdad, cuando lo escuché, sentí un cimbronazo. Lo voy a pensar. Por ahora mis metas son más cercanas. Primero me gustaría salir campeón con Boca este año. Después, si tengo cuerda, quisiera batir otro récord, uno que posee el Tano Roma, como el hombre que más veces defendió el arco de Boca. Para eso todavía me faltan unos sesenta partidos.
Pero no volemos en el tiempo. Hablemos de esto tan agradable que me está pasando ahora. Y otra vez, como lo hice en tantas oportunidades a lo largo de mí carrera, El Gráfico es el medio para que yo pueda comunicarme con la gente. Esa gente linda que me para por la calle y me alienta continuamente, en las buenas y en las malas.
Creo que estoy viviendo un momento especial, como cuando cumplí 20 años en Primera División. Dios me sigue tocando con su varita mágica. A él debo agradecerle todo, desde aquel debut en Atlanta, el 5 de agosto de 1962, hasta este récord que acabo de batir, pasando por todas las sensaciones y emociones que me dejó el fútbol y que los muchachos de El Gráfico van a refrescar en forma de historia fotográfica.
No me canso de decirlo: si soy algo en el fútbol, se debe única y exclusivamente a que siempre vendí un producto bueno y puro. Al fin y al cabo lo único que hice fue cumplir con una frase de Renato Cesarini, que sigue siendo la verdad en mi puesto: 'El arquero debe ser un jugador más dentro del equipo, con la única diferencia de que en el rectángulo del área grande puede usar las manos'. Siempre pensé que eso era lo que valía y jamás quise cambiar mi estilo a pesar de que muchas veces me incitaron a ello. Yo confié en que tarde o temprano lo mío iba a triunfar.
Y de haber llegado a este récord y seguir atajando en un club del nivel de Boca prueban que no estaba equivocado.
Repito que éste es un momento muy especial en mi vida. Y lo quiero compartir con mucha gente. Sería muy injusto si hiciera nombres porque alguien podría quedar involuntariamente fuera de mi memoria. Hay jugadores, técnicos, dirigentes, periodistas y amigos que me ayudaron y me apoyaron en esta extensa campaña. A todos ellos debo darles las gracias desde lo más profundo de mi ser.
El público en general, ese que tanto respeto y por el cual siempre entendí que el fútbol era y es juego y espectáculo, sabrá comprenderme si le dedico un párrafo especial a la hinchada de Boca. Cuando yo digo que soy, fui y seré de Boca, estoy expresando un sentimiento que nace en mi corazón. Boca es pueblo y yo soy uno más de ese pueblo maravilloso que es el argentino. Lo dice alguien que caminó mucho por el mundo y que está convencido de que es así.
Este récord me rejuvenece. Todavía soy el pibe aquel que siente una gran responsabilidad cuando entra a una cancha. Mientras mis huesos y mis piernas aguanten, y mientras la tribuna no se canse de verme, seguiré siendo Gatti. Siempre y cuando Dios no opine lo contrario. Espero que me siga iluminando y que mi despedida sea tan victoriosa como este momento. A lo mejor, lo que dijo Griguol es cierto, y puedo jugar muchos años más, pero por ahora no quiero 'amenazarlos': Dios dirá.”


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Hugo Orlando Gatti - 25 TyC Sports Gonzalo Bonadeo (pt 1)


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